El restaurante La Guarida en La Habana abrió sus puertas el 14 de Julio de 1996 en un hermoso palacete de principios del siglo XX: En la actualidad constituye un edificio multifamiliar, que ofrece un ambiente único donde se mezclan la rutina diaria de ros vecinos con las faenas de un restaurante de lujo.

Restaurante La Guarida en La Habana

Entrada de La Guarida

En el año 1993, se filmó en este edificio, la mítica película “Fresa y Chocolate”, el primer y hasta ahora, único filme cubano nominado a los premios OSCAR, y ganador de innumerables distinciones. La historia de amistad entre et homosexual Diego y el joven comunista David, marcó un antes y un después en la sociedad cubana, con su gran llamado en contra de la intolerancia.

Restaurante La Guarida en La Habana

Terraza

Bienvenido a la Guarida “…. Le dice Diego a David en su famosa película. ‘Bienvenido a la Guarida…. Decimos nosotros, convencidos de que en nuestra casa, podrás descubrir una ciudad en tres tiempos, anclada en la historia, marcada por su cotidianidad y esperanzada con su futuro.

La Guarida

Comedor

Podrás degustar de una cocina creativas y de sabrosas combinaciones con ingredientes de alta calidad. Aunque los platos están basados en la cocina tradicional cubana, se ofrecen exquisitas recetas internacionales adaptadas a la cocina cubana.  El Ravioli de Osobuco con Salsa de Tuétano y Perfume de Pinot Grigio sugerido por el chef. Los Raviolis con Queso y Salsa al Pesto, los Crepes de Espinacas con Salsa Funghi, rellenos de pollo….. La carta de vinos exhibe muchas ofertas que podrán satisfacer a exigentes clientes con alto poder adquisitivo como el  Vega  Sicilia entre muchos otros y el champagne Brut Veuve Clicquot es un ejemplo de ello.

Ceviche de Pescado de tenporada

Pescado del día

 

Tres solomillos con salsas de quezo azul y chocolate, pimienta y salsa bearnesa

Si eres es amante del tabaco, La Guarida cuenta con un salón reservado para fumadores de Habanos. El servicio rápido y el trato amable de los dependientes harán que disfrute aún más de su estancia.

Es una vista obligatoría en La habana Vieja.

Saludos